La Memoria de Sarajevo

Leyendo un capítulo del libro “El libro de mis vidas” de Aleksandar Hemon, vino a mi mente un recuerdo. El capítulo abordaba, en específico, una etapa de la vida del escritor, en donde relataba como conoció a uno de sus profesores de literatura, Nikola Koljevic. El nombre en un primer momento no me pareció conocido, sino hasta que llegué a la parte donde relata el ataque a la “Biblioteca Nacional y Universitaria de Bosnia y Herzegovina”, en aquel momento recordé haber leído algo sobre el tema por aquí, en wordpress.

Para mi fortuna tengo buena memoria, así que rápidamente encontré la fuente. En efecto, “Despeinada por los libros”, tiene un post que trata sobre el ataque a la biblioteca de Bosnia, ( lo pueden leer aquí) que nos compartió en el Día de la Biblioteca. Aunque se trata de un post breve y concreto, explica muy claramente lo sucedido.

No obstante, me pareció muy interesante, y a la vez digno de compartirse, la descripción e imagen que Hemon nos comparte de quien alguna vez fuera su profesor de literatura, Nikola Koljevic. El fragmento del cual les habló se los dejaré al final del post, para que puedan tener la oportunidad de leer y conocer, aunque sea un poco, del trabajo de Hemon.

Según Hemon, Koljevic era uno de los profesores más admirados de la Universidad de Sarajevo, su amor por la literatura y su pasión para transmitirlo le habían granjeado el respeto de sus estudiantes. La opinión general señalaba a Koljovic como un hombre increíblemente culto, de una formación literaria y poética, francamente, envidiable.

Al producirse el conflicto en Yugoslavia, Koljevic pasó a convertirse en uno de los intelectuales más cercanos a Radovan Karadzic, cofundador del Partido Demócrata Serbio. Esta organización de índole ultra-nacionalista fue la responsable de innumerables y cruentos crímenes de guerra.

Aunque no he terminado de leer el libro, este capítulo es uno de los más oscuros que se puede leer en la obra.  Se trata de un episodio siniestro en la historia de Bosnia, ya que Koljevic y Karadzic, ambos apasionados de la literatura, fueron quienes ordenaron la destrucción de la biblioteca. O en palabras de Hemon, “No se me escapaba la diabólica ironía de que un poeta (no importa cuán mediocre) y un catedrático causaran la destrucción de una biblioteca“.

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Biblioteca Nacional y Universitaria de Bosnia y Herzegovina. (Vijecnica)

La Biblioteca Nacional y Universitaria de Bosnia y Herzegovina, fue fundada el 22 de mayo de 1945, al poco tiempo de terminar la Segunda Guerra Mundial. En sus casi 72 años de existencia ininterrumpida ha sufrido grandes cambios. Sin embargo no siempre ha estado ubicada en el mítico edificio conocido como “Vijecnica”, durante sus  primeros 7 años cambió en cuatro ocasiones de sede: la primera se trataba de una residencia privada, en la segunda locación se ubicó en una parte del Monasterio de San Antonio, después pasó a estar ubicada en una sección del Museo Nacional de  Bosnia-Herzegovina y por último llegó a la Vijecnica.

Los primeros años de la biblioteca fueron particularmente difíciles. El país acababa de salir de una guerra mundial, no se contaban con los recursos ni con la infraestructura idónea para asegurar el establecimiento de una biblioteca pública, propiamente dicho. Sin embargo, la buena voluntad y el amor por la cultura pudieron más.  Los primeros libros se consiguieron gracias a las donaciones de los ciudadanos que acudieron de manera masiva al llamamiento público que se hizo en aquella época. Además, otras instituciones de la región aportaron su capital de conocimientos para capacitar a los empleados bibliotecarios, quienes en un primer momento trabajaron de forma totalmente gratuita. Podríamos decir que fue la solidaridad de un pueblo la que sentó las bases para el desarrollo futuro de la biblioteca.

La Vijecnica, no siempre fue la biblioteca de Sarajevo. En 1894 se completó su construcción, y fungió como la sede de la alcaldía de Sarajevo hasta 1949. En 1951 se convirtió en la sede más famosa de la “Biblioteca Nacional y Universitaria de Bosnia y Herzegovina“.  De hecho, en el periodo que pasó desde su reubicación en la Vijecnica hasta su destrucción en 1992, estuvo marcado por un gran crecimiento y consolidación, su época dorada, convirtiéndose así en una institución de enorme prestigio.

47 años de largo y arduo trabajo, de sueños y esperanzas se esfumaron en una sola noche. La noche del 25 de agosto de 1992, a las 21:00 horas, proyectiles incendiarios (bombas de fósforo) fueron lanzadas contra la biblioteca. ¿La razón? La arquitectura del edificio estaba inspirada en lo que se conoce como “el renacimiento árabe“, arte islámico del siglo XIX. El marcado nacionalismo y xenofobia por el que se caracterizó el conflicto, hacían que Sarajevo, de mayoría musulmana y católica, fuera incompatible con la imagen utópica e idealizada de la Gran Serbia. Se trataba de “purificar”, de destruir la memoria cultural e histórica de un pueblo,  porque un pueblo sin memoria es un pueblo sin raíces, sin capacidad de respuesta y fácil de someter.

Aproximadamente el 90 % de los fondos de la biblioteca resultaron destruidos. Es decir, alrededor de 2 millones de publicaciones (libros, revistas, etc) obras de arte, muebles (autenticas reliquias, piezas invaluables), todo la infraestructura de información: el archivo, fichas, catálogos, bases de datos; la Vijecnica, como puede constatarse en la fotos de arriba, quedó destruida y pasaría más de una década para iniciar su reconstrucción.

Debido al conflicto y al posterior ataque a la institución, la mayoría de los empleados huyeron presas del terror, una buena parte restante se unió a alguno de los bandos involucrados en el conflicto, y de la minoría restante algunos perecieron en el ejercicio de su labor. Se contabilizan al menos 4 pérdidas humanas, de empleados de la biblioteca, durante el periodo más álgido de la Guerra de Bosnia (1992-1993).

Sin embargo, lo que podría parecer el fin de la biblioteca no fue así. La biblioteca no murió aquel día, su primer refugio fue una estancia pequeña en el Centro Cultural Bosnio, a donde fueron trasladados los materiales que se pudieron rescatar de entre los escombros de la biblioteca.

Los objetos materiales son relativamente fáciles destruir, pero las ideas no. Precisamente las ideas, aquellas que construyen y no al revés, fueron las responsables de dar una nueva vida a la biblioteca. Los escasos sobrevivientes, empleados de la biblioteca, con una pasión y convicción que solo puede ser vista en los momentos más oscuros de la humanidad, se dieron a la tarea de mantener viva la llama en la esperanza de un mejor provenir.

La Biblioteca Nacional y Universitaria de Bosnia y Herzegovina, efectivamente, se vio reducida pero no despareció. Como toda institución fuerte fue capaz de resistir, incluso, a los embates más fuertes. La biblioteca inició su reconstrucción casi inmediatamente, mas no la Vijecnica (el edificio). Al igual que en sus inicios, 47 años atrás, al finalizar el conflicto la población y las instituciones restantes se unieron para reconstruir su país.

Después de la guerra, la última ubicación reportada de la biblioteca es un viejo cuartel llamado “Mariscal Tito”, mismo que fue abandonado por las tropas serbias en junio del ’92, ante el avance de las tropas Bosnias. La biblioteca permanece en pie, a la fecha trabaja en conjunto con distintas organizaciones nacionales e internacionales y sigue luchando por recuperar lo que alguna vez fue.

La Vijecnica concluyó su reconstrucción a finales de 2014, sin embargo la biblioteca no ha vuelto a dichas instalaciones. El viejo edificio de la biblioteca recuperó su uso original, nuevamente ha vuelto a albergar a la alcaldía de Sarajevo. Un dato curioso: en 1914, a las puertas de la Vijecnica moriría el archiduque Francisco Fernando, hecho que daría inicio a la Primera Guerra Mundial.

Una placa que franquea la entrada principal al edificio conmemora la destrucción de la biblioteca en agosto del ’92.

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“En este lugar criminales serbios en la noche del 25 al 26 de agosto de 1992 incendiaron la Biblioteca Nacional y Universitaria de Bosnia y Herzegovina con dos millones de libros, periódicos y documentos desaparecidos en las llamas. ¡No lo olvides, recuérdalo y difúndelo!”

 

EL LIBRO DE MIS VIDAS

 

Fuentes:

https://gredos.usal.es/jspui/bitstream/10366/119931/1/MB4_N13_P108-113.pdf

http://www.vijecnica.ba/

http://valenciaplaza.com/vijecnica-la-memoria-de-sarajevo

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1 Comment

  1. ¡No puedo evitar enorgullecerme cuando leo que te acordaste de uno de mis posts! Los datos que aportas amplían aquella triste historia que yo solo mencioné en su día. He disfrutado mucho leyéndote.

    ¡Un saludo enorme y gracias!

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